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Cómo cuidar de su hijo adolescente

Darle independencia a su hijo adolescente

A medida que los niños entran en la adolescencia, buscan cada vez más independiencia y autonomía. Aunque los niños pasan menos tiempo cerca de sus padres a medida que crecen y están más ocupados con la escuela, los amigos y diversas actividades, es importante que usted, como padre o madre, sepa a qué se dedica su hijo/a. Mantener una comunicación abierta es vital para que la relación entre padres e hijos sea sana, y es aconsejable que usted participe activamente en la vida de su hijo/a. A través de una buena comunicación con sus padres, los niños pueden aprender a pensar por sí mismos y tomar decisiones sabias.

Dentro de unos límites seguros

No deje de hablar de la seguridad. No importa la edad de su hijo/a: usted debe seguir recordándole que esté atento/a a su entorno y a personas o situaciones que lo/la incomoden. Con su independencia recién descubierta, tal vez no piense las cosas dos veces si alguien se detiene a preguntarle cómo llegar a un sitio o simplemente a platicar. Si siente la más mínima inseguridad, su hijo/a deberá llamarlo/la a usted o avisar al adulto responsable más cercano. En sitios públicos, como un centro comercial o un cine, aconséjele que permanezca siempre en lugares bien iluminados y donde haya más gente, y que siempre vaya al excusado con un amigo o una amiga. Por último, háblele del acoso y de los abusos, y recuérdele que el sexo de las personas y la edad no importa cuando se trata de estas cosas.

Los adolescentes en lugares públicos. Sobre todo en las zonas suburbanas, los adolescentes se reúnen en los centros comerciales y el cine, los viernes y sábados por la noche, desde hace muchos años. Sin embargo, en muchos de estos lugares empiezan a exigir que los adolescentes vengan acompañados de adultos, por miedo a que hagan mucho ruido o se comporten mal. Averigüe qué reglas hay en relación con los adolescentes, sea en el centro comercial, el cine u otro lugar, e informe de ellas a su hijo/a. Pregúntele con quién estará, cómo irá a ese lugar y cómo piensa regresar. Si su hijo/a va a ver una película, entérese del tema y de si es apta para su edad.

Los adolescentes y el transporte. Si usted vive en una zona donde hay transportes públicos, es posible que su hijo/a le ruegue que le permita empezar a ir a sitios solo/a o con amigos. Esta decisión depende totalmente de usted. Si no le preocupa y piensa que su hijo/a tiene la madurez suficiente y que la zona no es peligrosa, puede empezar a permitírselo. Si usted lleva a su hijo/a a la escuela en transporte público, ésta puede ser una buena manera de comenzar. Si su hijo/a quiere usar el transporte público para ir a sitios con sus amigos o para reunirse con ellos, comience con distancias cortas en horas diurnas. Asegúrese de que su hijo/a sabe dónde tiene que bajarse y, si puede ser, pídale que le avise cuando llegue. Si vive en una zona a la que sólo se puede ir en automóvil, es probable que su hijo/a empiece a desplazarse en automóviles de amigos. Esté informado/a de las reglas de su estado acerca de los adolescentes que manejan vehículos, e informe también a su hijo/a. Dígale que si uno bebe alcohol no puede manejar, y acuerde con su hijo/a que no se suba a ningún coche si ha bebido el que va a manejar: es mejor que le telefonee a usted, que puede venir a recogerlo/a esté donde esté.

Especifique el comportamiento adecuado. Vaya su hijo/a a algún lugar público, a un baile de la escuela o a casa de un amigo, tiene que comportarse y tener los mismos modales que si estuviera en casa. Si su hijo/a comete alguna equivocación, no olvide que todos nos vemos envueltos en ciertas situaciones en las que, algunas veces, no obramos del mejor modo, y que estos errores nos sirven para aprender. Si su hijo/a viene a usted pidiendo ayuda o apoyo, usted deberá estar dispuesto a ayudarle, sin importar qué equivocación haya cometido. Dígale con claridad que, si lo llama a usted para pedirle ayuda, usted acudirá inmediatamente, y que no le preguntará los motivos hasta después.

Fije límites, reglas y consecuencias. Recuérdele a su hijo/a adolescente que usted necesita saber en todo momento dónde se encuentra y con quién. Para concederle la independencia que pide, es indispensable que usted sienta que merece su confianza. Puede que se disguste por tener que volver a casa a determinada hora o mantenerle informado/a, pero usted tiene la responsabilidad de proteger a su hijo/a. Déle protagonismo a su hijo/a, dándole cierto rol activo por lo que se refiere a definir el comportamiento adecuado, establecer las normas y fijar las consecuencias. Si infringe alguna norma, es legítimo castigarle quitándole algún privilegio, como la computadora, el teléfono o la televisión.

Muestre interés. Es importante que conozca a los amigos de su hijo/a, incluso que hable con los padres de sus amigos. Charle con su hijo/a cuando regrese de una salida con amigos, para que la comunicación permanezca abierta. Tal vez necesite desahogarse hablando de una pelea con algún amigo. Mostrar interés en su vida le animará a recurrir a usted cuando lo necesite y a tener confianza en usted. Recuerde: su hijo/a adolescente está transformándose lentamente en adulto/a. Verá que a veces, además de ser su padre/madre, también puede ser su compañero/a.


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12 – 15 Años