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Cómo preparar a su hijo/a para la escuela elemental

Volver a la escuela implica tener un nuevo horario y rutina. Aunque su hijo/a haya ido al campamento de verano o haya estado ocupado/a durante el verano, comenzar el año escolar puede ser difícil. Incluso si su hijo/a ya ha ido a la escuela, puede estar ansioso/a por empezar un nuevo año escolar porque ello puede implicar estar en un edificio nuevo, tener maestros nuevos o hacer nuevos amigos. Sin embargo, si usted toma medidas para prepararse y preparar a su hijo/a para esta nueva experiencia, puede aliviarle un poco la ansiedad y lograr que el comienzo del año escolar sea genial.

Comience a hablar de la escuela pronto. Recuérdele a su hijo/a que las clases están por empezar unas semanas antes de la fecha de comienzo de clases. Trate de evaluar sus emociones. Estas pueden ser muy variadas: su hijo/a puede sentir desde preocupación hasta entusiasmo y decepción porque se terminan las vacaciones de verano. Dígale a su hijo/a que es normal que esté nervioso/a. Trate de entusiasmarlo/a con la compra de los útiles escolares. Si es posible, traten de visitar el aula a la que asistirá su hijo/a antes del primer día de clase, y conozcan al maestro. Esto lo/a ayudará a familiarizarse con el entorno y le dará la oportunidad de hacer preguntas y manifestar los miedos que tenga, así podrán hablar de ellos antes del primer día de clase. Si su hijo/a no va a estar más con el mismo grupo de amigos, trate de conseguir los nombres de algunos niños de su clase y organice reuniones de juego con anticipación.

Cambie el horario de ir a la cama. Una semana o dos antes de comenzar las clases, comience a acostar a su hijo/a a la hora que deberá ir a dormir los días de clase. No existe una hora de ir a la cama específica para cada categoría de edad porque la rutina, el metabolismo y la necesidad de sueño de cada niño/a son diferentes. Una escala normal de horas de ir a la cama para niños de entre 7 y 12 años es aproximadamente entre las 7:30 y las 10:00 PM, y los niños de esta edad generalmente necesitan entre 10 y 11 horas de sueño por día. Sin embargo, algunos niños necesitan dormir una siesta y por eso es posible que se vayan a dormir más tarde y aún así se levanten a tiempo para ir a la escuela.

Elabore una rutina para un día de clase. Pídale a su hijo/a que se despierte a la hora adecuada para ir a la escuela por la mañana y que haga las cosas que deberá hacer los días de clase, como vestirse, desayunar y guardar su almuerzo en la mochila. Si su hijo/a va a llevarse el almuerzo o una merienda, hágalo/a participar en la preparación y el empaque. Asegúrese de que los recipientes y los envases sean fáciles de abrir y cerrar. Repasen el camino a la escuela, tanto en autobús, transporte público o automóvil.

Ayude a su hijo/a a adaptarse a la vida escolar. Aunque su hijo/a vaya a un grado bajo y no deba hacer tarea, necesitará estar preparado/a para aprender. Trate de refrescar su memoria y repasar algunas de las cosas que aprendió durante el año escolar anterior. En el caso de los niños más pequeños, unas semanas antes de comenzar las clases, dedique algo de tiempo todos los días a leer con él/ella, practicar cómo escribir su nombre o pintar. En el caso de los niños más grandes, hágalos practicar la tarea dedicando algo de tiempo a la lectura todos los días durante las semanas anteriores al comienzo de clases. Luego hable con ellos sobre lo que leyeron.

Dele tiempo. Las primeras semanas del año escolar pueden suponer cambios para todos. Aunque usted y su hijo/a estén preparados, pueden tener altibajos mientras ambos se adaptan a la rutina y establecen un nuevo horario para la tarea y otras actividades. Asegúrese de hablar con el maestro de su hijo/a para saber cómo va todo.


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