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Su embarazo y su cuerpo

Al mismo tiempo que su bebé crece y se desarrolla, el cuerpo de usted también atravesará cambios notables. La siguiente información le ayudará a saber qué esperar en los próximos meses para que los cambios no la sorprendan. Recuerde, sin embargo, que cada embarazo es único y que su experiencia puede ser diferente de lo que la gente le diga.

Primer trimestre: Durante el primer trimestre su cuerpo comienza a prepararse para alimentar a su bebé.

Senos. Como la producción de hormonas aumenta, tal vez sienta que sus senos están más sensibles que de costumbre. Para aliviar esto, tal vez le convenga usar un brasier de una talla más grande o usar un brasier deportivo.

Náuseas. Alrededor del segundo mes de embarazo tal vez sienta náuseas o vómitos debido a los cambios hormonales. Esto también se conoce como náuseas matutinas o del embarazo. Para aliviarlo , coma comidas pequeñas y frecuentes (bocadillos de bajo contenido graso y ricos en proteínas) a lo largo del día, y tome líquidos en abundancia (agua, jugo de fruta sin pulpa o Ginger Ale).

Fatiga. A medida que su cuerpo se prepara para el embarazo, usted quizás sienta más cansancio que de costumbre. Para tener más energía, trate de dormir 8 horas diarias, descanse lo más posible durante el día, y asegúrese de que su dieta incluya alimentos ricos en hierro y proteínas, como carne roja, mariscos, frijoles, tofu, pasas, albaricoques, papas (con piel), brócoli, remolacha, verduras de hoja verde, frutos secos,  semillas y panes de grano integral. Y tome una vitamina prenatal con hierro.

Orinar con frecuencia. Durante el embarazo, el útero se agranda y hace presión sobre la vejiga. Esto puede hacer que usted necesite orinar con más frecuencia. Para evitar las infecciones del tracto urinario, ¡no deje de ir al baño cuando lo necesite!  

Acidez estomacal y estreñimiento. Su cuerpo está empezando a producir alimentos para el feto, que está en pleno desarrollo. Esto puede relajar sus músculos y hacer que su sistema digestivo funcione más lentamente. Lamentablemente, esto a veces causa acidez estomacal y estreñimiento. Para aliviar el estreñimiento, consuma más fibra, beba más líquidos y haga actividad física moderada con regularidad. El músculo que normalmente contiene los alimentos y ácidos estomacales puede relajarse y causar acidez. Para aliviar la acidez, coma comidas más pequeñas y con mayor frecuencia.  

Cambios en el estado de ánimo. Los cambios hormonales que se producen en su cuerpo pueden provocar sentimientos variados que cambian minuto a minuto. Quizás note que llora por cosas de poca importancia o sin motivo alguno. Si los cambios en el estado de ánimo le resultan abrumadores, tal vez le resulte útil compartir sus sentimientos con su pareja, un amigo, un familiar o incluso un terapeuta.  

Aumento de peso. Durante el primer trimestre, es normal aumentar entre 3 y 6 libras. Su médico podrá darle más información con respecto a su peso.  

 

Segundo trimestre: Muchas mujeres dicen que el segundo trimestre es la parte más fácil del embarazo. El vientre se vuelve más prominente, las náuseas matutinas generalmente se pasan y la necesidad de orinar con frecuencia se alivia. Aunque usted se sentirá mucho mejor, seguirá notando muchos cambios.

 

Senos. La sensibilidad en los senos quizás disminuya pero persista alrededor de sus pezones. Sus senos seguirán aumentando de tamaño porque las glándulas productoras de leche siguen creciendo en preparación para la alimentación de su bebé.

Acidez estomacal y estreñimiento La sensación desagradable de acidez estomacal y estreñimiento, que comenzó en el primer trimestre, probablemente continúe en el segundo trimestre.

Estrías. Tal vez le aparezcan estrías (marcas por estiramiento) porque la piel debe soportar el mayor peso del abdomen y los senos. Las estrías pueden ser de color rosa, rojo o morado, pero no se preocupe, porque no se pueden prevenir y con el tiempo desaparecerán.

Dolor de espalda. A medida que su peso comience a aumentar más rápidamente, es probable que empiece a sentir más dolor en la espalda. Esto se debe por lo general al crecimiento del útero y a que la parte baja de la espalda se encorva más de lo habitual. Para aliviar la presión, siéntese en una silla con buen respaldo, póngase calzado cómodo y con buen soporte en la planta del pie, vaya a hacerse un masaje para mujeres embarazadas, y duerma de lado y con una almohada entre las piernas.

Mareos. En lugar de náuseas, tal vez sienta mareos ocasionales. Esto tiene varias causas. Una es que el útero hace presión sobre los vasos sanguíneos. Otra es la presión arterial baja. Además, si tiene anemia o várices, puede ser más propensa a los mareos. Si se siente mareada, levántese lentamente después de acostarse o sentarse, coma con regularidad y tome líquidos en abundancia.

Calambres en las piernas. A partir del segundo trimestre, tal vez tenga calambres dolorosos en las piernas. Aunque las razones de esto no resultan claras, algunos piensan que el dolor puede ser causado por estar mucho tiempo en la misma posición, por los cambios en la circulación de la sangre durante el embarazo, por el peso adicional que deben cargar los músculos de la pierna, o por la presión del feto sobre los nervios y vasos sanguíneos que van hacia las piernas. Para aliviar los calambres, estire el músculo afectado o camine.

Avivamiento. Alrededor del cuarto mes, comenzará a sentir que su bebé se mueve sutilmente. Estos movimientos como de aleteo se conocen como “avivamiento”. Recuerde que cada embarazo es diferente y que algunas mujeres no sienten estos movimientos hasta el sexto mes.

Várices. Las várices son venas hinchadas de las piernas. Pueden tener un color púrpura o azul oscuro. Son causadas por cambios en la circulación sanguínea que disminuyen el flujo de sangre a las extremidades inferiores y hacen que las venas de las piernas se hinchen. Para disminuir la hinchazón, manténgase en movimiento durante el día y eleve las piernas cuando tenga que permanecer sentada por mucho tiempo. 

Aumento de peso. A esta altura del embarazo, el abdomen empieza a crecer para hacerle lugar al bebé. Entre el segundo trimestre y el final del embarazo, puede esperar un aumento de peso de 1 libra por semana.

 

Tercer trimestre: ¡Se acerca el nacimiento de su bebé! Desafortunadamente, esta parte del embarazo puede ser la más dura. Usted se sentirá muy incómoda, cansada y tendrá varios síntomas desagradables. Trate de mantener una actitud positiva. Recuerde que pronto tendrá a su bebé en brazos.

 

Senos. A esta altura del embarazo su tejido mamario habrá aumentado 2 libras, así que asegúrese de usar un brasier que le dé buen apoyo a sus senos. Además, al acercarse la fecha del parto, sus pezones tal vez goteen una secreción amarillenta (calostro) que servirá para alimentar a su bebé durante los primeros días después del nacimiento.

Fatiga. En el tercer trimestre, la fatiga reaparecerá. Debido al peso adicional, la ansiedad o la preocupación, tal vez le resulte difícil descansar con tranquilidad. Para aumentar su nivel de energía, asegúrese de comer bien, descansar y hacer ejercicio. Cuando su bebé llegue, ¡no querrá estar cansada!

Orinar con frecuencia. Cuando su bebé esté en posición con la cabeza hacia abajo, comenzará a presionar su vejiga y esto puede hacer que usted orine con más frecuencia.

Dolor de espalda. El dolor de espalda que usted sintió durante el segundo trimestre probablemente continúe en el tercer trimestre. Esperamos que haya encontrado una manera de afrontar o aliviar este dolor.

Las contracciones de Braxton Hicks No se sorprenda si empieza a tener contracciones leves. Las contracciones de Braxton Hicks, también conocidas como contracciones de práctica, se producen cuando el útero se tensa. A diferencia de las contracciones del parto, que son más largas, más intensas y gradualmente más frecuentes, las contracciones de Braxton Hicks duran aproximadamente entre 30 o 60 segundos y 2 minutos.

Hemorroides. Al igual que las varices, las hemorroides se producen por un aumento en el volumen de sangre que hace que las venas alrededor del recto se hinchen. Las hemorroides son dolorosas y suelen causar picazón o sangrado en esa parte del cuerpo. Estar de pie por mucho tiempo favorece las hemorroides, y el estreñimiento puede empeorarlas. Para prevenirlas, disminuya el riesgo de estreñimiento comiendo una dieta alta en fibra y tomando jugo de ciruela, y no se demore en usar el baño.

 Falta de aire al respirar. Como el feto ocupa más espacio en su abdomen, tal vez sienta falta de aire o dificultad para respirar. Para aliviar esto, respire profundamente varias veces al día (pídale a su educador del parto o ginecólogo que le enseñe la manera correcta), duerma apoyada en almohadas y evite ambientes con mucha gente o humo.

Hinchazón. Tal vez se le hinchen las manos, pies, tobillos, piernas, cara y párpados. Lo más probable es que esto se deba a la presión sobre las venas o los nervios o a la retención de líquidos. Para disminuir la hinchazón aplique una compresa fría a las zonas afectadas y eleve los pies cuando duerma.

Aumento de peso. Para la fecha de parto, usted habrá aumentado aproximadamente 25 a 35 libras (entre 11 y 16 kilos). Recuerde que esto incluye el peso del bebé, la placenta, el líquido amniótico, el aumento de volumen de sangre y líquido y el tejido mamario adicional.

 

Recuerde, cada embarazo es diferente. Algunas mujeres tienen pocas molestias y otras muchas. Pero al final del embarazo su familia tendrá un maravilloso miembro nuevo, ¡y esto hará que todo haya valido la pena!


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