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Cómo hacer para que las asignaciones den resultado

Los niños y el dinero

Los niños se dan cuenta de la existencia del dinero a una edad temprana porque están expuestos a él como consencuencia de las tareas diarias, por ejemplo, las compras en el supermercado o el uso de cajeros automáticos. Cuando llegan al preescolar, los niños tienen curiosidad por el dinero y se dan cuenta de que ciertas cosas que quieren pueden comprarse. A esta edad, es muy común que los niños tengan berrinches en las tiendas cuando quieren algo porque saben que usted puede comprarles lo que piden. A los 5 años, los niños ya pueden reconocer los billetes y las monedas. Enseñarles a los niños cómo funciona el dinero a una edad temprana es una parte importante de su educación y desarrollo y los ayudará a que les vaya bien cuando sean adultos.

Cómo enseñarle a su niño/a a comprender el valor del dinero

Comience con una alcancía. Incluso antes de decidir darle una asignación a su hijo/a o enseñarle sobre el dinero, es posible que disfrute juntando monedas o ahorrándolas en una alcancía. Esta es también una gran oportunidad para ayudarle a su hijo/a a aprender a contar. A medida que su hijo/a crece y empieza a tener más dinero, la alcancía puede transferirse a una cuenta bancaria real.

Enséñele a ahorrar a una edad temprana. La edad recomendada para comenzar a darle a su hijo/a una asignación es aproximadamente cuando comienza la escuela elemental, o cuando muestra interés en tener su propio dinero, que es normalmente alrededor de los 5 ó 6 años. Este es un momento genial para practicar las matemáticas con su hijo/a mientras comienza a acumular poco a poco sus propios ahorros y a gastarlos. Cuando comience a darle una asignación a su hijo/a, es buena idea enseñarle inmediatamente a ahorrar, por ejemplo, sugiérale que separe cierta cantidad de dinero para gastar y que guarde el resto en la alcancía o en su cuenta bancaria cuando sea más grande. Ayúdele a ser consciente del valor de los ahorros y de las cosas para las que le serán útiles en el futuro. En este momento, también puede ayudarle a su hijo/a a reconocer cuánto cuestan las cosas y cómo se gasta el dinero. Cuando su hijo/a le pida algo, calcule cuánto tiempo le llevará ahorrar para comprarlo.

Datos básicos sobre la asignación. La cantidad promedio de asignación es aproximadamente un dólar por cada año de edad que tiene su hijo/a semanalmente. Sin embargo, esto puede y debe variar según las circunstancias de su familia. No existe una manera correcta o incorrecta de dar una asignación, algunos padres prefieren darla mensualmente y otros semanalmente. Después de determinar una suma de dinero, usted y su hijo/a deben hablar sobre dividir el dinero en dos partes: una parte para ahorrar y otra para gastar. El monto de la asignación también debe estar basado en lo que usted espera que su hijo/a pague, y eso debe hablarlo con él/ella. En el caso de los niños más pequeños, los padres generalmente pagan las cosas elementales, como alimentos, ropa, libros y juguetes básicos, y la asignación es más que nada una herramienta de enseñanza y una manera de que su hijo/a aprenda que no puede tener todos los juguetes que ve y que quiere. Sin embargo, a medida que su hijo/a se hace más grande, usted y él/ella pueden decidir aumentar un poco la asignación para que pueda comprarse su propia ropa o pagarse el almuerzo en la escuela.

La asignación y las tareas domésticas. En algunas familias, la asignación se da por hacer ciertas tareas, como sacar la basura, pasear al perro o doblar la ropa limpia. Otras familias piensan que las tareas domésticas y la asignación no deben estar asociadas porque los niños deben aprender a ayudar en la casa sin ser recompensados. Por eso, esta es una elección personal que usted debe hacer como padre. Sin embargo, independientemente de que su hijo/a reciba o no una asignación, usted debe darle ciertas tareas para hacer en la casa, así le enseñará a ser responsable.

Su hijo/a debe continuar respetando las reglas. Aunque por lo menos una parte de la asignación de su hijo/a es para que la gaste como él/ella lo desee, usted puede opinar con respecto a qué cosas puede comprar y recordarle las reglas de la familia. Por ejemplo, si usted no permite videojuegos en su casa, su hijo/a debe respetar esa regla y no comprarlos con la asignación. También es posible que su hijo/a adolescente quiera gastar su dinero en más ropa. Sin embargo, si usted tiene ciertos límites con respecto a lo que puede usar, entonces su hijo/a deberá atenerse a estos límites aún cuando compre ropa por su cuenta.

Está bien que su hijo/a cometa errores. Oriente a su hijo/a, pero no le diga lo que tiene que hacer. Su hijo/a es responsable de administrar su propio dinero. Sin embargo, entienda que los niños cometen errores y que usted puede ayudarlos a aprender de esos errores sugiriéndoles soluciones. Por ejemplo, puede surgir una situación inesperada, como que su hijo/a quiera ver una película nueva con sus amigos y que no tenga suficiente dinero para pagar la entrada, entonces le pida un adelanto de la asignación. Aunque no debe hacerse costumbre darle a su hijo/a la asignación por adelantado, ¡a todos nos gusta mimar a nuestros hijos de vez en cuando!


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