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Transicion de la cuna a la cama

¿Está su hijo/a preparado/a?

No existe un momento justo para que los niños para dejar la cuna para empezar a dormer en una cama. La mayoría de los niños comienzan a dormir en una cama entre un año y medio y tres años de edad, pero los expertos recomiendan esperar hasta que el niño cumpla tres años de edda, si es posible. La Academia Norteamericana de Pediatría recomienda que si un/a niño/a puede pararse en la cuna, si la barandilla de la cuna le queda debajo del pecho o si puede pasar por encima de la barandilla, ¡indudablemente ha llegado la hora de trasladarlo a dormir en una cama!

Dormir en una cama para niños

  • Hágalo poco a poco. Si usted ha decidido pasar a su hijo/a de la cuna a la cama, es normal que le lleve entre unas cuantas noches a varios meses acostumbrarse al cambio. Es probable que su hijo/a tenga distintas reacciones, desde exaltación y entusiasmo hasta rechazo y miedo. Sea paciente con su hijo/a. Si está demasiado molesto/a, puede ser demasiado pronto para pasarlo/a a la cama y quizá deba volver a la cuna. Su hijo/a dejará la cuna a su propio ritmo. Poner la cama en el mismo lugar en el que estaba la cuna puede facilitar las cosas. Además, dejar que su hijo/a use las mantas de la cuna, aunque sean demasiado pequeñas, puede hacerlo/a sentir mejor.
  • El paso de la cuna a la cama debe ser un gran acontecimiento. Comenzar a dormir en una cama es un acontecimiento, tanto para usted como para su hijo/a, porque es signo de que su hijo/a está creciendo. Si usted va a comprar una cama nueva, lleve a su hijo/a a ver diferentes camas y deje que "las pruebe". Si su hijo/a va a usar una cama que era de un/a hermano/a, amigo/a o familiar, usted puede igualmente hacer que el momento sea especial explicándole que está creciendo al igual que el/la dueño/a anterior. Deje que su hijo/a le ayude a hacer la cama e inventen juegos divertidos en los que haya que usar la cama, por ejemplo, juegos en los que haya que llevar a sus muñecas o animales a dormir en ella.
  • Ponga reglas básicas. La mayoría de los expertos recomiendan ser estricto/a con respecto a que su hijo/a se quede en la cama. Su hijo/a ya no está dentro de una cuna y es posible que quiera aprovechar su nueva libertad. Si su hijo/a sale a buscarlo/a, recuérdele que es la hora de dormir y que eso significa que es la hora en la que cada uno debe estar en su cama. Además, ponga reglas para levantarse de la cama. Usted probablemente no quiere que su hijo/a vaya a la cocina solo/a ni tampoco que, si es muy pequeño/a, baje las escaleras. Este es un buen momento para preparar su casa "a prueba de niños", si es que todavía no lo ha hecho. Consulte los consejos de OneToughJob sobre cómo preparar su casa a prueba de acidentes para sus niños. Determine si su hijo/a puede ir al baño por sí mismo/a o si necesita su ayuda. Dígale si tiene permitido ir a buscalo/a cuando se despierta o si debe jugar con juguetes que no hagan ruido o mirar un libro en su cuarto.
  • Establezca una rutina. Siga los mismos rituales para ir a la cama con su hijo/a todos los días. Entre ellos pueden encontrarse actividades como bañarse, ponerse el pijama, cepillarse los dientes, leer un cuento o intercambiar un abrazo o un beso. Los niños pequeños necesitan rutinas constantes, ya que estas les ayudan a relajarse y prepararse para ir a la cama. Si nota que su hijo/a le pide que le dé agua o que le lea un último cuento para retrasar el momento de dormir, anticípese a sus necesidades y ponga agua al lado de su cama, aclárele cuántos cuentos le leerá o explíquele que usted se irá de la habitación después de un tiempo determinado.
  • ¡La seguridad está primero! Es posible que su hijo/a sea muy grande para su cuna, pero todavía puede ser demasiado pequeño/a para una cama. La Academia Norteamericana de Pediatría recomienda empezar con una cama para niños que sea lo más baja posible. Muchas cunas se convierten en camas para niños. La cama también debe tener barandillas laterales desmontables para evitar caídas. Sin embargo, antes de colocarlas, verifique que estén aprobadas para su uso y que su hijo/a no quedará atascado/a. Asegúrese de que haya una alfombra o una alfombrilla debajo de la cama para amortiguar una posible caída. Coloque una luz de noche en la habitación de su hijo/a y en el pasillo, en su habitación o en el baño por si su hijo/a se levanta y necesita encontrarlo/a o quiere ir al baño. También puede continuar usando un intercomunicador si está demasiado lejos para oirlo/a.

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