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Mamás que trabajan: Cómo hacer para que todo salga bien

No es necesario que sea una supermamá

Si usted decide trabajar fuera de su casa o necesita hacerlo para mantener a su familia, puede ser difícil manejar el trabajo, la casa y la vida familiar. Pero es posible formar una familia fuerte y unida mientras se trabaja. Lo que más importa no es la cantidad de tiempo que su familia pasa junta, sino que el tiempo que puedan pasar juntos sea especial. Finalmente, es muy importante que invierta menos tiempo y energía en preocuparse y sentirse culpable y más tiempo en cuidarse.

Cómo equilibrar el trabajo y la casa

Establezca rituales y rutinas. Crear un horario ayudará a su familia a pasar el día sin problemas. Tener una rutina la ayudará a pasar tiempo con su familia, aunque todo lo que hagan sea desayunar y cenar juntos. Estos momentos, aunque son cortos, pueden ser importantes para que usted y su familia hablen de lo que está pasando o de lo que ha pasado ese día. Tener un horario establecido también puede ayudarle a sentirse menos frustrada, ya que sus niños sabrán lo que usted espera que hagan. Por las mañanas, sabrán qué deben hacer sin que usted deba regañarlos constantemente, desde hacer la cama hasta lavarse los dientes y colocar sus almuerzos en sus mochilas. Por las noches, habrá menos discusiones sobre hacer la tarea, mirar la televisión e ir a la cama.

Divida las obligaciones. En las familias en las que los padres trabajan, todos necesitan ayudar. Si tiene una pareja o esposo, divida las cosas que haya que hacer, como comprobar la tarea y preparar la cena o los almuerzos. Si usted llega a casa más temprano y es quien prepara la cena y controla que se haga la tarea, su esposo o pareja puede encargarse de acostar a los niños o de hacer la rutina de la mañana, así ninguno de los dos se agobiará. Si tiene un/a hijo/a más grande, puede ayudar a cuidar a su hermano/a pequeño/a después de la escuela, a hacer recados o a comenzar a preparar la cena. Hasta los niños más pequeños pueden colaborar, por ejemplo, pueden poner o juntar la mesa o doblar y guardar la ropa limpia. Si usted es madre soltera, no tenga miedo de pedir ayuda. Si un/a vecino/a o amigo/a de confianza tiene un/a niño/a en la misma escuela o actividad que su hijo/a, organicen viajes compartidos y túrnense para llevar y traer a los niños. Si una reunión termina tarde o queda atascada en el tráfico, es bueno saber que tiene a alguien a quien llamar para que la ayude y que su hijo/a estará seguro/a y en buenas manos.

Aproveche el tiempo que pasa viajando. Si usted pasa mucho tiempo en un automóvil, autobús o tren con su hijo/a para llevarlo/a a la guardería, a la escuela o para ir al trabajo, puede sacarle provecho a todo ese tiempo. Trate de evitar hablar por teléfono celular o pensar en todo lo que debe hacer. En cambio, hable con su hijo/a sobre su día. Hablen de lo que harán cuando vuelvan a casa. Incluso si tiene un bebé o un/a niño/a pequeño/a, será bueno para él/ella escuchar su voz. Aprovechen este tiempo para relajarse. Tenga un refrigerio a mano porque los niños que tienen hambre pueden ponerse de mal humor, ¡al igual que los adultos! Si usted no viaja con su hijo/a, trate de prestarle toda su atención durante un momento para preguntarle qué hizo durante el día cuando usted vuelve a su casa y antes de comenzar a revisar el correo o a preparar la cena.

Cuídese. Una de las cosas más importantes que puede hacer como madre que trabaja es dejar el trabajo en el trabajo y las cosas de la casa en su casa. A veces tendrá que atender cosas urgentes, por ejemplo, tendrá que llamar a su casa para saber cómo está su hijo/a enfermo/a o tendrá que trabajar horas extra, pero se volverá loca si piensa en el trabajo cuando está en su casa y en su casa mientras está en el trabajo. Para ayudar a su hijo/a a comprender mejor las exigencias de su trabajo, llévelo/a a visitar su trabajo de vez en cuando, y hágalo desde que es pequeño/a. Esto también le ayudará a valorar lo que usted hace. Usted también debe decirles a su jefe y a sus compañeros de trabajo que tiene una familia, así la comprenderán cuando surjan los deberes de madre. Trate de relacionarse con otros compañeros de trabajo que también sean padres. Si usted no viaja con su hijo/a, aproveche el viaje para relajarse. Escuche la radio que le gusta y evite ponerse al día con llamadas telefónicas y pensar en todo lo que debe hacer. Si no tiene que viajar mucho o viaja con sus hijos, tómese unos minutos cuando llegue a su casa para ponerse ropa cómoda y respirar hondo varias veces antes de enfrentarse a todo lo que le espera.

Deje pasar las cosas. Algunos días se le puede acumular la ropa sucia o puede quedar el correo sin abrir. Trate de que estas cosas no le afecten. En cambio, modifique su horario para poder aprovechar su tiempo bien. En lugar de pasar por el supermercado cuando vuelve a su casa, haga una compra para unos cuantos días y trate de ir al supermercado a un horario en el que no haya demasiada gente, por ejemplo, después de cenar. A veces, es posible que deba ser flexible cuando su hijo/a necesite que lo/a ayude con la tarea o cuando se olvide de juntar los juguetes. Recuerde que usted ya se está encargando de demasiadas cosas a la vez, así que en vez de preocuparse por ser la mejor mamá o la mejor empleada, ¡simplemente sea la mejor mamá que trabaja que usted pueda ser!


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