Página de Inicio English Version
Attention: open in a new window. PrintE-mail
Características de la dislexia

Información básica sobre la dislexia

La dislexia es un problema de aprendizaje relacionado con el lenguaje que afecta la capacidad de leer y escribir correctamente. Esta afección hace que niños y adultos tengan dificultad para asociar símbolos escritos (como letras y palabras) con sus correspondientes sonidos. La dislexia es un trastorno cerebral que puede manifestarse en personas muy inteligentes. No se sabe claramente cuáles son las causas de este problema, pero, al parecer, los cerebros de las personas que padecen dislexia procesan la información lingüística (especialmente la escrita) menos eficazmente. La dislexia es hereditaria (se transmite dentro de la familia). Se calcula que en Estados Unidos, un 20% de personas tienen dificultades para leer, y la mayoría de éstas padece dislexia. Actualmente no existe una cura para la dislexia, pero sí existen diferentes maneras de ayudar a su hijo/a a controlar el problema para que pueda tener un buen rendimiento académico.

La dislexia y su hijo/a

La detección de la dislexia.  Existe una edad normal en la cual la mayoría de los niños están preparados para aprender a leer. La mayoría de los niños en edad preescolar empiezan por reconocer letras y números, y poco a poco van recordando los sonidos asociados con cada letra. Entre los 6 y los 7 años, la mayoría de los niños están preparados para pronunciar palabras y comenzar a leer libros simples. Algunos de los síntomas de dislexia en los niños en edad preescolar son: dificultad para escribir, problemas para aprender letras y números, problemas con las rimas, dificultad para leer y escribir su nombre, dificultad para articular o pronunciar palabras y problemas para recordar palabras. La dislexia generalmente se diagnostica cuando un/a niño/a está en la escuela elemental, pero en algunos casos se detecta más tarde, cuando la lectocomprensión y la gramática cobran más importancia en el plan de estudios. Los niños más grandes pueden leer y deletrear a un nivel inferior al de su grado, pueden tener dificultad con las matemáticas (especialmente problemas con las palabras) o puede costarles leer y escribir. Es muy posible que el/la maestro/a de su hijo/a detecte los síntomas de dislexia antes de que usted lo haga. El trastorno se diagnostica mediante una evaluación realizada por un/a especialista en lectura o educación, o por un/a psicólogo/a escolar, generalmente contratado/a por el sistema escolar.

Tratamiento para los niños en edad preescolar. Si usted observa que su hijo/a en edad preescolar tiene dificultad para aprender a hablar, avísele al pediatra lo antes posible. Sabemos que los problemas relacionados con el lenguaje (como aprender, comunicarse verbalmente y aprender a pronunciar letras y palabras) pueden tener consecuencias menos graves si se comienza pronto con el tratamiento. Los niños que tienen problemas lingüísticos tempranos también pueden tener más dificultad para aprender a leer y escribir. Existen programas de intervención temprana y evaluaciones que se realizan en la escuela, incluso para niños muy pequeños con posibles retrasos. También hay fonoaudiólogos y especialistas en lectura que trabajan en las escuelas con los niños que padecen dislexia. Ellos se encargan de dividir todo en pasos más cortos, trabajan con su hijo/a en un ambiente más pequeño y más tranquilo, le leen material educativo o usan materiales que lo/a ayuden, como libros con letras grandes o papel con renglones especiales. Las clases particulares de apoyo afuera de la escuela también pueden ayudar a su hijo/a a asociar símbolos y sonidos más fácilmente.

Tratamiento para los niños más grandes.  Cuando su hijo/a ingresa en los grados más altos, la escuela hace más hincapié en la lectura y en la comunicación escrita, por eso, algunas tareas pueden resultarle muy difíciles. Es posible que se sienta más acomplejado/a porque sigue luchando contra la dislexia y es más consciente de que la tarea le cuesta más que a sus compañeros. A veces, los niños que padecen dislexia tienen una autoestima baja y suponen que no son tan inteligentes como los demás debido a sus problemas académicos. La "Ley Educativa sobre las Personas que Padecen Discapacidades" (llamada IDEA) establece que los niños que padecen dislexia tienen derecho a que un/a especialista en lectura o un/a maestro/a especial les brinde educación especial en las escuelas públicas. Para obtener más información sobre el proceso de educación especial, consulte la hoja informativa sobre educación especial de OneToughJob. Aunque su hijo/a reciba ayuda y apoyo, es posible que siga teniendo dificultades con las tareas escolares. En tal caso, es importante que usted se mantenga comunicado/a con los maestros normales y especiales de su hijo/a y que les ayude a buscar estrategias eficaces para poner en práctica con su hijo/a. Algunas de ellas pueden consistir en usar libros en cinta de audio o un grabador, modificar un poco algunas tareas, no quitarle puntos por los errores de ortografía, permitirle escribir su tarea en un procesador de textos que tenga un corrector de ortografía, ayudarle a tomar apuntes (o permitirle que le pida una copia de los apuntes de clase al/a la maestro/a o a un/a compañero/a), aclararle las instrucciones escritas y ayudarlo/a a organizar y hacer trabajos y proyectos a largo plazo. Además, los niños que padecen dislexia son un poco más propensos a sufrir otros problemas de aprendizaje o emocionales. Si le parece que los servicios adicionales y el apoyo para la dislexia no han ayudado a su hijo/a, pida que le hagan una evaluación para detectar otros problemas que pudieran estar afectándolo/a, ya que éstos necesitan otro diagnóstico y tratamiento.

Formas de ayudar a su hijo/a. Aunque es posible que a su hijo/a no le guste leer porque le cuesta, la lectura es importante tanto para los niños pequeños como para los más grandes porque les ayuda a desarrollar la creatividad y la capacidad de escuchar y comprender cosas. Usted puede continuar leyéndole a su hijo/a, incluso cuando sea más grande. También puede animarlo/a a leer algo divertido, como una revista. Además, es importante que lo/a apoye y lo/a anime en otras áreas y actividades que le gustan y en las que se destaca. Así contribuirá a que tenga mayor seguridad de sí mismo/a y fomentará su participación en actividades no académicas que pueden llevarlo/a a elegir una carrera o un interés para toda la vida. Si bien el trabajo académico puede seguir resultándoles un desafío, los niños inteligentes que padecen dislexia generalmente van a la universidad. Si está buscando universidades, asegúrese de averiguar sobre el apoyo académico que ofrecen.

 

Para obtener hojas informativas sobre la dislexia para padres y adolescentes, ingrese en International Dyslexia Association ("Asociación Internacional para la Dislexia").

Este artículo fue revisado por la Dra. Betsy Busch, MD


category_32.jpg