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Preguntar a los Expertos

 

Nuestros Expertos

Marie Cassidy MS Ed MS. Ed., se ha desempeñado durante los últimos 16 años como especialista para familias en la Red Familiar de las Escuelas Públicas de Medford. Tiene cuatro hijastros y cinco nietos. Denise Rosa es coordinadora de relaciones con las familias y la comunidad en la escuela Haley Pilot Elementary School de Massachusetts, y también la orgullosa madre de cuatro hijos de 21, 16, 12, 9 y 1 años. Patrick Tiernan es presidente de educación religiosa en Boston College High School, y padre de un hijo de dos años de edad llamado Gabriel.

 

¿Qué deberían hacer los padres y los niños durante el verano para mantenerse al día con los estudios y prepararse para el próximo año escolar?

Marie: ¡Lo más importante es conectar el aprendizaje!  Las experiencias de su niño durante el año escolar anterior surgirán de nuevo en septiembre. Piense en lo que él o ella ha aprendido y explore los temas de formas divertidas. Aproveche sitios locales como parques, lagos, playas y piscinas para destacar similitudes y diferencias, clasificar, contar, nombrar e identificar objetos, usar todos los músculos en juegos de equilibrio y estiramiento, trabajar con la imaginación, e inventar historias con diferentes situaciones, sentimientos e interacciones. Vayan a museos con pases de la biblioteca y exploren diferentes mundos  —planetas, electricidad, diseño, música, ciencia— que sean lo más interactivos que sea posible.

Por último, aun en verano, cuando hay más flexibilidad en los horarios y las rutinas, es importante mantener el concepto de estructura u orden. Pídale a su niño que le ayude a planear las actividades de un día o una tarde. ¿Qué es lo primero que haremos? ¿Qué sucede a continuación?  ¿Qué es lo último que solemos hacer por la tarde?  ¿Y por la noche?   O, simplemente recuérdele que las actividades cotidianas siguen una secuencia: vestirse, cepillarse los dientes, comer, limpiar, etc. Una semana antes del comienzo de las clases, empiecen a practicar la nueva rutina escolar matutina y vespertina.

Denise: Los niños que no leen durante el verano pueden retrasar hasta tres meses sus adelantos en lectura. Durante las vacaciones, haga que su niño lea por lo menos 30 minutos cada día. Esto mejorará sus habilidades y le ayudará a disfrutar de la lectura. Las bibliotecas públicas son un gran recurso para ir con sus niños a explorar y sacar libros prestados. Jueguen juegos de contar, en la casa o en la tienda. Los niños más pequeños también pueden aprender patrones de matemáticas mientras juegan con bloques o Legos. Cocinar y hornear son actividades que se prestan para practicar medir y fracciones. Muchos juegos comunes, de mesa y de cartas, se basan en contar, sumar, restar, encontrar similitudes y clasificar.

Patrick: Trate de conseguir una copia de la lista de lecturas y clases de la escuela. Aunque su niño no quiera “aprender” en el verano, esto le dará una mejor idea de las expectativas durante el nuevo año escolar. A veces basta con dejar en claro que las exigencias aumentarán para facilitar la transición. Además, esto les dará a sus hijos un impulso inicial y aumentará su confianza.

Al terminar el verano, ¿qué recomiendan a los padres para preparar a sus hijos para la escuela y hacerles sentir entusiasmo por sus estudios?

Marie: Establezcan un tono positivo para el próximo año escolar recordándoles a sus hijos cuánto han aprendido durante el verano y todas las cosas interesantes que aprenderán. Hagan preguntas abiertas y también específicas para ayudarles a identificar sus sentimientos. ¿Hay algún amigo o amiga que les alegre volver a ver?  ¿Hay algún adulto de la escuela a quien hayan extrañado durante el verano?

Deje que sus hijos participen en los preparativos,  por ejemplo, comprar ropa nueva, elegir los artículos escolares, jugar a “adivinar” cómo será el nuevo maestro o si el aula será igual o diferente. Busque algo especial que su niña o niño pueda vestir o usar el primer día de clase.

Denise: Ayude a su hijo a que llegue puntualmente a la escuela. Pídale que se acueste a la hora habitual para los días de clase. Mantenga en un lugar seguro toda la información de la escuela, por ejemplo, horario del autobús, formularios para emergencias, listas de materiales de estudio, horario de las actividades después de clase y fechas importantes del calendario escolar, por si necesita consultarla más adelante. Asegúrese de que su hija o hijo tenga al día su examen físico y dental y sus vacunas. Consiga lo útiles escolares necesarios: lápices, cuadernos, mochila, etc. Antes de comprar ropa, averigüe si la escuela tiene un uniforme o reglas con respecto a la vestimenta.

Patrick: Recuérdeles a sus hijos las experiencias positivas del año anterior para infundirles entusiasmo por el nuevo ciclo que está por comenzar. Si un niño o sus padres ponen demasiado énfasis en las experiencias negativas, la idea de otro año escolar se tornará poco atractiva. Hable de las que cosas que su hija o hijo espera con interés y de sus objetivos.

Con los niños más pequeños, pruebe incorporar a la rutina diaria tarjetas de vocabulario con ilustraciones o fotos. Los estudiantes más grandes pueden completar la lectura requerida de verano.

¿Qué consejos tienen para los padres de niños que empiezan la escuela por primera vez o que cambian de colegio?

Marie: La transición es algo único para cada niño. Piense en lo que ha ayudado a su hijo a afrontar cambios en el pasado. ¿Cuán útil le ha resultado preparase con antelación? ¿Cuánto apoyo necesita?  Ayude a su niño a tender puentes entre lo conocido y lo nuevo creando con él o ella objetos de transición como un álbum de fotos familiares o buscando un juguetito para que lleve en la mochila. Mediante la conversación y los juegos de simulación, piensen juntos en qué cosas podrían ser iguales o cuáles podrían cambiar y cómo.

La mayoría de las escuelas organiza reuniones y actividades para que los padres y los niños se conozcan. Algunas comienzan la primavera anterior y otras se celebran durante el verano o en el otoño, antes del comienzo de las clases. No deje de participar en la mayor cantidad posible de estos encuentros. Caminen y exploren juntos el edificio y los patios de recreo, y hablen de cómo serán las cosas “cuando vengas aquí”. Lean libros sobre el comienzo de la escuela. Piense también en sus propios sentimientos (emoción, tristeza) al dejar que su hijo “salga del nido”. Busque hablar con otros padres  para recibir apoyo emocional, intercambiar de ideas y establecer nuevas amistades. Si usted mantiene la calma, ayudará a su niño a lidiar con cualquier tensión o ansiedad que pueda estar sintiendo. Y recuerde que los nuevos maestros son profesionales con experiencia en todo esto.

Denise: Visite la escuela de su hija o hijo. Es una gran oportunidad para hacer preguntas, conocer a los maestros, el director y el personal, hacer una visita guiada, visitar las aulas y darse una idea de cómo será la jornada escolar. Pregunte por fechas importantes como las reuniones del Consejo de Padres, y anótelas para poder asistir. Además de ser muy útiles, son una gran manera de participar, informarse y relacionarse con la escuela y la comunidad.

Patrick: Puede empezar compartiendo algunas de sus propias experiencias cuando tuvo que cambiar de escuela y formar amistades. Aunque su niño no muestre interés de inmediato, le reconfortará saber que usted lo acompaña en esta transición. Podría ser útil que visiten la escuela antes del comienzo de las clases para explorar y conocer el lugar. Algunos niños querrán saber dónde los recogerá y dejará el autobús, otros querrán conocer el campo de deportes. Trate de llamar a la oficina principal y pregunte si pueden visitar el aula de su hijo; esto puede ayudar disminuir la ansiedad que implica cualquier transición.

Los padres que trabajan a menudo desean participar en la escuela de sus hijos pero no tienen tiempo. ¿Cómo pueden involucrarse aunque sea en actividades pequeñas, y cuáles son algunas de las maneras más importantes en que deberían participar?

Marie: Actualmente, la mayoría de las escuelas se comunica con las familias por medio de Internet. Mantenga y utilice este modo de comunicación con el maestro y el director según sea necesario como forma de seguir participando, pero averigüe cuál es el protocolo de su escuela al respecto. Las organizaciones de padres siempre necesitan ayuda, grande o pequeña, a corto o a largo plazo. Sea claro con respecto a lo que puede hacer, cumpla, y sus esfuerzos serán apreciados.

Recorte los cupones de las cajas de cereales y de otros alimentos, ya que la mayoría de las escuelas participa en estos programas. Pida a su hijo que le ayude a decorar una caja para guardar los cupones hasta que llegue el momento de llevarlos a la escuela. Muchas escuelas organizan actividades, como mostrar películas los viernes por la noche, para incluir a los padres que trabajan y a la comunidad escolar. Usted puede participar e incluso ayudar a organizarlas. De vez en cuando, elija con su niño una caja de lápices o etiquetas adhesivas para que lleve a clase. Él o ella sentirá orgullo de que usted participe de esta manera y sus compañeros se beneficiarán por su consideración.

Denise: La comunicación continua entre las familias y los maestros es la mejor manera de impulsar los logros académicos. Asista siempre que pueda a las conferencias de padres y maestros. Las reuniones cara a cara son lo ideal, aunque no siempre son posibles. Hable con el maestro sobre maneras alternativas de comunicarse, como teléfono o correo electrónico. Ayude con proyectos que usted pueda hacer en su casa durante su tiempo libre, como el sitio web de la escuela, boletines informativos o traducciones. No deje de revisar todos los materiales que envíen con su hijo a su casa.

Y recuerde que lo que usted hace en su hogar, como asegurar que su hijo lea todos los días, hablar sobre cómo le fue en la escuela y comprobar que haya hecho toda la tarea, ¡también son maneras importantes de participar!

Patrick: Mire el calendario escolar por adelantado y trate de coordinar su horario de trabajo para participar en dos a cuatro actividades durante el año. Dar aviso previo puede ser todo lo que necesita para poder mantenerse involucrado. Sus hijos no se sentirán abrumados por tener un padre demasiado comprometido, y usted puede tener la certeza de sus esfuerzos serán apreciados.

Piense los sus dones y talentos que usted tiene. Tal vez pueda ayudar a preparar el vestuario para una obra de teatro, o reparar algo que la escuela no puede darse el lujo de arreglar. Tal vez haya algo que usted pueda hacer desde su casa, como escribir para el boletín escolar.

Si los padres notan que sus hijos tienen dificultades durante las primeras semanas, ¿cuáles son algunas de las razones posibles, y qué pueden hacer?

Marie: Recuerde que cada niño es diferente. Algunos entran en ritmo desde el principio, pero a otros les lleva un tiempo. Si su hijo se siente abrumado con facilidad, mantenga a un mínimo las actividades adicionales. Si se comporta mal o se queja, averigüe por qué hablándole y escuchándolo. ¿Le cuesta despedirse por la mañana?  ¿Le resulta demasiado difícil alguna materia?  ¿Solamente en la escuela le cuestan cosas como esperar su turno?  ¿Se burla de alguien? ¿Alguien se burla de él o ella?  ¿Le incomoda el viaje en autobús?  ¿Piensa que el maestro no gusta de él o ella?

Recuérdele que usted colabora con los maestros y el resto del personal escolar para asegurar que disponga de todo lo necesario para rendir al máximo. Hable con el maestro sobre sus preocupaciones. Los consejeros escolares también son un recurso importante para ayudarle a encontrar respuestas y tomar decisiones. Lo más importante es mantener una actitud positiva y abierta.

Denise: Las primeras semanas de escuela son difíciles para muchos niños. Todo es nuevo: el aula, el maestro y los otros alumnos. Los niños se suelen adaptar muy rápidamente y se ajustan a la nueva rutina. Si nota que las dificultades persisten aún después de unas semanas, no deje de tratar sus preocupaciones con el maestro o el director. Puede ser algo tan simple como que su hijo necesita anteojos, o tal vez un signo de una necesidad especial. Hable con el maestro, tal vez pueda esclarecer el motivo de la dificultad y sugerirle maneras de apoyar el aprendizaje. Si le parece necesario, usted tiene derecho a solicitar una evaluación.

Además, si cree que su niño está intimidando a otro alumno o siendo intimidado por alguien, no deje de mencionarlo al personal escolar y explíquele a su hijo que eso no es aceptable. Para más información sobre la intimidación, haga clic aquí. La comunicación con la escuela es muy importante y los padres siempre deben sentirse bienvenidos para abordar cualquier preocupación con la administración y el personal escolar.

Patrick: Lo primero que los padres deben averiguar, de ser posible, es la causa de las dificultades de su hijo. Las dificultades sociales son diferentes de las académicas. La solución puede ser algo tan simple como pedirle al maestro que su niño se siente más cerca de la pizarra. También es perfectamente aceptable pedir su opinión.

Los maestros pueden ponerse a la defensiva si los padres empiezan la conversación hablando en primera persona (por ejemplo, “Me parece que a mi hija no le va bien por los compañeros que se sientan a su alrededor”). Es mejor hacer las preguntas en segunda persona (por ejemplo, “¿Qué me recomiendan que haga para ayudarle con la tareas por la tarde?”).

Con hijos mayores, los padres pueden incluso conseguir una copia del libro de texto y estudiar con ellos. Es una manera muy eficaz de inculcarles buenos hábitos de estudio y de apoyar su aprendizaje.

 

 

 

 


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