Su instinto le dice lo correcto; la agresión escolar debe tomarse en serio. La agresión escolar acarrea consecuencias graves para todas las personas implicadas: el/la agresor/a, la persona agredida y el testigo de la agresión. El Comité de los Niños informa que:
- los niños que son vÃctimas de agresión escolar son más propensos a tener problemas académicos y a sufrir trastornos psicológicos en el futuro;
- los niños que son vÃctimas de agresión escolar son más propensos a tener una autoestima baja y a sufrir de depresión, ansiedad e inseguridad, incluso hasta la edad adulta.
Signos de que mi niño/a es vÃctima de agresión escolar
Usted puede suponer que su hijo/a le dirÃa si lo/a estuvieran agrediendo. Sin embargo, su hijo/a puede tener miedo de decirle por temor a que la situación empeore. Quizá piense que usted no podrá ayudar a detener la agresión, o tal vez ni siquiera se dé cuenta de que lo/a están agrediendo. Los signos de agresión fÃsica, como moratones o cortes, son generalmente los más evidentes. Sin embargo, según KidsHealth y el Comité de los Niños, existen otros indicios de que su hijo/a puede ser vÃctima de agresión a los que usted debe prestar atención:
- Frecuentes pedidos de quedarse en casa (frecuentes enfermedades inexplicables, como dolores de cabeza, dolores de estómago, etc.).
- Ropa o pertenencias dañadas o faltantes.
- Almuerzo o dinero para el almuerzo "perdidos" con frecuencia.
- Problemas relacionados con el sueño.
- Hacerse pis en la cama.
- Problemas en la escuela, por ejemplo, menor rendimiento escolar.
- Depresión, falta de entusiasmo por los amigos o las actividades.
- Cambios inesperados en la rutina.
Si su hijo/a es vÃctima de agresión escolar, puede ser difÃcil lograr que hable sobre ello. El/la niño/a puede tener miedo de que la agresión empeore si le cuenta a usted, o puede tener vergüenza de que le esté pasando esto. KidsHealth recomienda los dibujos o los tÃteres para ayudar a los niños más pequeños a hablar sobre los niños agresores. Sin embargo, con los niños más grandes, puede ser más eficaz hacerles las siguientes preguntas directas:
- ¿Cómo es ir caminando a la parada del autobús o volver a casa desde la escuela?
- ¿Cómo es ir a la escuela y volver en autobús ?
- ¿Qué pasa en el patio de la escuela durante el recreo o antes o después de clase?
- ¿Qué pasa en los pasillos de la escuela o durante el almuerzo?
- ¿Algún/a niño/a del barrio o de la escuela amenazó a alguien que conoces?
- ¿Algún/a niño/a que conoces recibe correos electrónicos, mensajes instantáneos o mensajes de texto molestos, amenazadores u ofensivos?
El Comité de los Niños le ofrece los siguientes consejos para ayudarlo/a a abordar la situación de agresión:
Anime a su hijo/a a contarle sobre los incidentes de agresión.
- Apoye los sentimientos de su hijo/a comunicándole que es normal sentirse herido/a, triste, asustado/a, enojado/a, etc..
- DÃgale a su niño/a que ha hecho la decisión correcta en contarle sobre el incidente, y asegúrele que él/ella no tiene la culpa.
- Ayude a su hijo/a a describir detalladamente los incidentes de agresión. Pregúntele quién fue el/la agresor/a, qué ocurrió, dónde ocurrió y cuándo. (Esté atento/a a pautas o evidencias de comportamientos agresivos recurrentes).
Pregúntele a su hijo/a de qué manera ha intentado detener la agresión.
Enséñele a su hijo/a posibles alternativas.
- Generalmente, la mejor estrategia es evitar al/ a la agresor/a. Recomiéndele a su hijo/a que juegue en otro lugar, que juegue a otro juego o que se quede cerca de algún adulto que esté vigilando cuando sea probable que lo/a vayan a agredir.
- Busque maneras de que su hijo/a haga amigos nuevos. Apoye a su hijo/a animándolo/a a invitar a otros amigos a jugar en su casa o a asistir a actividades. Haga participar a su hijo/a en actividades sociales fuera de la escuela.
Trate a la escuela como a una aliada suya.
- Comunique al personal de la escuela (p. ej.: al/ a la maestro/a de su hijo o al/a la director/a) las preocupaciones de su hijo/a y la información especÃfica que le brindó sobre los incidentes de agresión escolar.
- Trabaje con el personal de la escuela para proteger a su hijo/a de una posible venganza.
- Elabore un plan con la escuela y su hijo/a para manejar futuros incidentes de agresión escolar.
- Si le parece que el/la maestro/a de su hijo/a no escuchó sus preocupaciones, hable con el/la director/a; si le parece que el/la director/a no escuchó sus preocupaciones, hable con el/la superintendente escolar, y asà sucesivamente hasta que sienta que lo/a escucharon y tomaron las medidas que usted esperaba.
Ayude a la escuela a identificar a alguien que le inspire seguridad a su hijo/a para contarle incidentes de agresión, por ejemplo:
- Un adulto a cargo de una actividad o área especÃfica (como el patio de recreo, el comedor, los viajes de estudio, las lÃneas de autobús, el gimnasio, el aula)
- El/la maestro/a
- El/la consejero/a
- El/la director/a
Recurra al personal de la escuela y a otros padres para que lo/a ayuden a encontrar maneras positivas de estimular el respeto en la escuela.
- Ofrézcase como voluntario/a para ayudar a supervisar los viajes de estudio o para vigilar el patio de recreo o el comedor.
- Comience a abogar por la implementación de programas y normas de prevención de la agresión en todas las escuelas.
- Para obtener más información sobre el Comité de los Niños, la agresión escolar y su programa llamado: "Second Step: A Violence Prevention Curriculum for schools" ("Segunda medida: un programa de prevención de la violencia para las escuelas" [desde preescolar hasta noveno grado]), ingrese en: http://www.cfchildren.org/cfc/resourcef/aboutbullying
Anime a su hijo/a a continuar hablando con usted sobre todos los incidentes de agresión escolar.
- Preste mucha atención a lo que su hijo/a le cuenta.
- No le aconseje a su hijo/a que se defienda fÃsicamente. (La agresión se prolonga más y empeora cuando los niños se defienden. Generalmente se producen lesiones fÃsicas.).
- No enfrente al/a la niño/a que agrede.
- No enfrente a la familia del/de la niño/a que agrede.