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Creo que tengo un/a niño/a agresor/a, ¿qué debo hacer?

El Comité de los Niños informa que:

  • los niños que agreden en la escuela son más propensos a experimentar un decenso de estatus en sus grupos de compañeros, lo cual cobra cada vez más importancia en el desarrollo social de los niños a medida que entran en la adolescencia; y
  • los niños que agreden en la escuela y continúan con esa conducta cuando son adultos tienen más dificultad para construir y mantener relaciones favorables positivas.

Enterarse de que su hijo/a está agrediendo a otros niños es difícil, pero negar la situación no mejorará las cosas. La agresión generalmente se produce por infelicidad, autoestima baja e inseguridad emocional. Lo primero que debe hacer usted es hablar con su hijo/a de lo que se enteró. KidsHealth recomienda algunas preguntas que puede hacerle a su hijo/a para iniciar la conversación. Estas preguntas también pueden ayudarlo/a a usted a entender la situación para poder tomar medidas adecuadas.

  • ¿Cómo van las cosas en la escuela y en casa?
  • ¿Te están agrediendo?
  • ¿Te llevas bien con los demás niños en la escuela?
  • ¿Cómo tratas a otros niños?
  • ¿Qué piensas con respecto a ser considerado un/a niño/a agresor/a?

Signos de que mi niño/a es agresor/a

Teniendo en cuenta las consecuencias a corto y largo plazo para las víctimas de la agresión y también para los agresores, es importante estar atento/a a los signos de que su hijo/a puede estar agrediendo a otros niños. El Comité de los Niños informa que un/a niño/a que agrede puede manifestar las siguientes conductas:

  • insultar frecuentemente (referirse a los demás como "debiluchos" [wimps] o "imbéciles" [jerks]).
  • hacer alarde constantemente;
  • tener la necesidad de salirse siempre con la suya;
  • pasar mucho tiempo con niños más pequeños o menos influyentes;
  • ser insensible con los demás; y
  • demostrar una actitud hostil o desafiante (ofenderse fácilmente).

Consejos para ayudar a su hijo/a a dejar de agredir

  • Programe una cita para hablar con el personal de la escuela, por ejemplo, con los maestros y el consejero escolar de su hijo/a. El personal de la escuela que trabaja con su hijo/a todos los días puede ayudarlo/a a comprender por qué su hijo/a agrede y darle algunos consejos para que ponga en práctica.
  • Explíquele a su hijo/a que esté tipo de comportamiento es inaceptable. Detenga toda manifestación de agresión que usted vea y háblele sobre otras maneras de manejar la situación. Establezca consecuencias adecuados para los actos de su hijo/a, por ejemplo, quítele privilegios y permítale recuperarlos mediante el buen comportamiento.
  • Analice el comportamiento de su hijo/a y el interacción con los demás en su hogar. ¿Hay algo en la casa que está estimulando esté tipo de comportamiento, por ejemplo, algún tipo de violencia en los videojuegos, la televisión o las películas? ¿Existe algún tipo de trato con su hijo/a que pueda estar disminuyéndole la autoestima, como burlas constantes o humillaciones de parte de un/a hermano/a? Cuando usted disciplina a su hijo/a, ¿se centra en la manera en la que el comportamiento es inaceptable en vez de en su hijo/a?
  • Pregunte a su hijo/a quiénes son sus amigos y qué hacen cuando están juntos. Los niños de la misma edad de su hijo/a pueden ser muy influyentes, especialmente para los adolescentes. Si su hijo/a está juntándose con niños que agreden y animan el comportamiento agresivo, es recomendable sugerirle que participe en actividades que lo/a ayuden a encontrar otros amigos.
  • Hable sobre la agresión escolar con los padres de los amigos de su hijo/a. Hable con ellos sobre sus preocupaciones y sobre lo que pueden hacer juntos para cambiar el comportamiento de sus niños.
  • Dé el ejemplo demostrando respeto, amabilidad y empatía. Usted es el ejemplo de su hijo/a y él/ella aprenderá a tratar a los demás con respeto mirándolo/a a usted.
  • Piense en hablar con el pediatra sobre el comportamiento de su hijo/a. Es posible que le dé algunos consejos y que, si es necesario, lo/a derive a un especialista en salud mental que lo/a ayude a comprender el problema y resolverlo.
  • Sea realista. El comportamiento de su hijo/a no cambiará de la noche a la mañana. Cuando hable con su niño/a, trate de centrarse en la manera en la que el comportamiento es inaceptable, no en su hijo/a, y demuéstrele su apoyo con elogios cuando se comporte bien.
  • Continúe trabajando y comunicándose con el personal de la escuela mientras sea necesario. Ellos deben ser sus aliados y trabajar con usted, no solamente para detener el comportamiento agresivo de su hijo/a, sino también para evitar todo tipo de agresión en la escuela.

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