A los adultos o los niños muchas veces les resulta difÃcil reconocer o definir la agresión escolar (bullying). Una pelea entre amigos o hermanos o un juego brusco entre niños con igualdad de poder es un "conflicto", no una "agresión". La agresión se da cuando una persona o un grupo de personas usan intencionalmente su poder para lastimar, asustar, amenazar o excluir a otra persona.
La intimidación afecta a los testigos también
Según la encuesta nacional KidsHealth KidsPoll de 2004, entre un grupo de 1.200 niños de entre nueve y trece años:
- el 86% manifestó que habÃa visto cómo alguien era agredido en la escuela;
- el 48% manifestó que habÃa sido agredido en la escuela; y
- el 42% admitió haber agredido a otros niños en la escuela.
La agresión puede producirse en cualquier lugar; sin embargo, normalmente ocurre en la escuela. La agresión escolar no sólo afecta a los niños y adolescentes que agreden o son agredidos, sino también a los niños y adolescentes que están mirando lo que ocurre, es decir, a los "testigos" de la agresión.
Existen seis tipos de agresión escolar:
La agresión emocional implica excluir a los demás de las actividades o contar chismes y divulgar rumores sobre una persona. Este tipo de agresión es más sutil y es común especialmente entre las niñas.
La agresión fÃsica se trata de una agresión más "visible", como pegar, patear, tirar del pelo e incluso amenazar con hacer daño fÃsico.
La agresión verbal incluye insultar, burlarse continuamente, ofender, humillar o hacer bromas sobre otra persona y reirse de ella, es decir, "reirse de alguien" en lugar de "reirse con alguien".
La agresión racial consiste en hacer comentarios racistas, hacer gestos ofensivos o burlarse de la cultura de una persona.
La agresión sexual consiste en el contacto fÃsico no deseado, bromas, comentarios o palabras obscenas sobre partes sexuales del cuerpo, en burlarse sobre la inclinación sexual de una persona o en divulgar rumores sobre actividades sexuales. (Un término más común para este tipo de agresión es "acoso sexual").
La agresión cibernética se trata de acosar mediante el envÃo o publicación de imágenes, mensajes o amenazas hirientes en correos electrónicos, mensajes instantáneos (conocidos como IM en inglés), salas de chat, sitios web de interacción social (como MySpace), o mediante el envÃo de mensajes de texto o fotos por teléfonos celulares. A diferencia del resto, este tipo de agresión generalmente se realiza de manera anónima. La oficina del Fiscal General de Massachusetts brinda consejos a los padres sobre cómo controlar la agresión cibernética. Haga clic aquà o entre en: http://www.ago.state.ma.us/sp.cfm?pageid=986=1709.
¿Quiénes agreden y por qué lo hacen?
A veces las personas suponen que sólo los varones agreden porque, según el Comité de los Niños, ellos tienden a emplear métodos más visibles de agresión, como golpes, peleas y amenazas, mientras que las niñas tienden a utilizar métodos menos visibles, como la exclusión de las personas o la divulgación de rumores. En resumidas cuentas, tanto los niños como las niñas agreden y normalmente lo hacen utilizando uno de los seis tipos de agresión.
La agresión escolar puede ser una forma de mal comportamiento en respuesta a una situación difÃcil que se intenta sobrellevar. Los "agresores escolares" (bullies) pueden estar pasando por una situación difÃcil en su casa o pueden haber aprendido este comportamiendo porque ellos son vÃctimas de agresión o abuso. Los agresores escolares generalmente tienen una autoestima baja y eligen agredir a aquellos que son diferentes por un motivo u otro. Los niños o los adolescentes pueden agredir para lograr aceptación, destacarse entre sus compañeros o sentirse dominantes.
¿Cuáles son las consecuencias de la agresión escolar?
La agresión escolar no debe tomarse a la ligera, ya que puede tener graves consecuencias para todas las personas implicadas (el agresor, el agredido y el testigo). El Comité de los Niños informa que:
- los niños que son vÃctimas de agresión escolar son más propensos a tener problemas académicos y a sufrir trastornos psicológicos en el futuro;
- los niños que son vÃctimas de agresión escolar son más propensos a tener una autoestima baja y a sufrir de depresión, ansiedad e inseguridad, incluso hasta la edad adulta;
- los niños que agreden en la escuela son más propensos a ser rechazados entre sus compañeros, lo cual cobra cada vez más importancia en el desarrollo social de los niños a medida que entran en la adolescencia; y
- los niños que agreden en la escuela y continúan con esa conducta cuando son adultos tienen más dificultad para construir y mantener relaciones positivas.