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Cómo mantener a su hijo/a sano/a este invierno

Cómo tratar y prevenir los resfríos y la gripe

  • Reconozca los síntomas. Los resfríos son más contagiosos durante los primeros días de haberlos contraído, por eso es importante estar atento/a a los síntomas y reconocerlos. Algunos de ellos son: congestión o mocos, estornudos, dolor de garganta, tos y dolor de cabeza. En algunos casos, su hijo/a puede tener un poco de fiebre. Estos síntomas pueden durar hasta diez días. Si su hijo/a no demuestra ninguna mejoría después de transcurrido ese lapso, programe una visita al pediatra.
  • Sepa diferenciar el resfrío de la gripe. Tanto el resfrío como la gripe son enfermedades respiratorias causadas por virus diferentes, por eso son difíciles de distinguir. Las personas que padecen gripe generalmente tienen los mismos síntomas que los de un resfrío, pero se sienten peor. Es posible que también se sientan muy cansados, que les duela el cuerpo y el estómago (especialmente a los niños) y que tengan fiebre. La gripe puede ser diagnosticada por un médico y, en algunos casos, tratada con medicamentos antivirales.
  • Es mejor prevenir que curar. El resfrío y la gripe pueden contagiarse fácilmente entre los niños, especialmente entre los que asisten a la escuela o a la guardería. Para evitar el contagio, es importante enseñarle a su hijo/a a higienizarse de manera adecuada tanto en la escuela como en casa. Enséñele a su hijo/a que debe lavarse las manos con agua y jabón durante 15 ó 20 segundos (o el tiempo que le lleva cantar el "Felíz cumpleaños") después de jugar afuera, antes de comer, después de toser, estornudar o sonarse la naríz. Los niños sólo deben usar desinfectantes para manos a base de alcohol con la supervisión de un adulto. Si usa estos desinfectantes, asegúrese de que su hijo/a se frote las manos hasta que el producto se haya secado. Los bebés y los niños pequeños nuncan deben usar estos productos. Dígale a su hijo/a que cuando estornude se cubra la naríz y la boca con un pañuelo descartable y que tire a la basura los pañuelos descartables sucios. Asegúrese de limpiar los juguetes u otros objetos que su hijo/a lleve y traiga de la escuela.
  • Vacune a su hijo/a. Los niños de entre seis meses y 5 años tienen un riesgo alto de sufrir complicaciones de la gripe. La mejor manera de evitar que su hijo/a contraiga gripe es vacunándolo/a. El tipo de vacunación más común es la inyección contra la gripe, pero también está disponible para ciertas personas la vacuna antigripal en forma de aerosol nasal. Pregúntele al pediatra de su hijo/a cuál es la mejor opción para él/ella. Generalmente, la mejor época para vacunarse es octubre o noviembre, aunque también es beneficioso hacerlo en diciembre. Haga clic aquí para ver una lista de las clínicas de vacunación contra la gripe (por ciudad) que ofrece el Departamento de Salud Pública de Massachusetts. Si usted vive en el área de Boston, haga clic aquí para obtener una lista de clínicas gratuitas contra la gripe.
  • Alíviele el dolor de garganta. A veces, además del resfrío, su hijo/a puede tener dolor de garganta. Esto generalmente es provocado por una infección viral y debería desaparecer en pocos días. Si el dolor de garganta continúa por más tiempo o si su hijo/a tiene dificultad para tragar, ganglios inflamados, tos con flema o ampollas en la garganta, llame al pediatra. Mediante un cultivo de la garganta, el médico puede determinar si su hijo/a tiene angina estreptocócica o una infección viral que necesita tratamiento. En el caso de tener tos o dolor de garganta leves, se pueden comprar jarabes de venta libre y helados frutales (popsicles) que al comerlos dan sensación de alivio.
  • Alíviele el resfrío. Es un mito muy común que consumir mucha vitamina C puede prevenir los resfríos. Se han hecho estudios para averiguarlo, pero no ha podido comprobarse. Sin embargo, la vitamina C sí puede contribuir a aliviar los síntomas del resfrío o acortar la duración del mismo. La congestión hace que el cuerpo pierda agua. Dé a su hijo/a mucha agua y jugo para mantenerlo/a hidratado/a. Asegúrese de que su hijo/a coma comidas pequeñas y refrigerios sanos, aunque no tenga hambre. La sopa de verduras o de pollo, el arroz y los fideos son buenas fuentes de energía y nutrición. Controle los síntomas de su hijo/a, especialmente la temperatura. Si su hijo/a está muy congestionado/a, utilice un humidificador o vaporizador. También puede darle una dosis adecuada de acetaminofeno (Tylenol) para bajarle la fiebre y aliviarle el dolor. Nunca dé una aspirina a los niños o adolescentes que tengan síntomas de gripe, especialmente fiebre, sin consultar a un médico.
  • Atienda y mime a su hijo/a. Si su hijo/a tiene síntomas de gripe o resfrío e incluso un poco de fiebre, no deje que salga de su casa hasta haber pasado al menos 24 horas sin tener fiebre. Incluso si no tiene fiebre, es posible que le falte energía, que esté durmiendo mal y que simplemente quiera o necesite descansar y que lo/a cuiden. Mientras sea posible, mantenga a su hijo/a en su casa y déjelo/a descansar mucho.

Para obtener más información, ingrese en: www.cdc.gov/flu


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