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La salud emocional de su hijo/a

Lo que usted debe saber

Causas de estrés infantil

Aunque sea difícil de imaginar, los niños pueden sufrir estrés. Hasta los bebés pueden sentir angustia si, por ejemplo, perciben la ansiedad o el estrés del padre o la madre. Las causas de estrés en los niños pueden ser internas o externas, y pueden abarcar desde angustia por estar lejos de los padres hasta noticias que los asustan o incluso presiones académicas y sociales.

Síntomas de estrés en los niños

Es importante estar alerta a los síntomas de estrés que pueda manifestar su hijo/a. Estos pueden consistir en cambios de comportamiento, como cambios de estado de ánimo o apego excesivo, cambios físicos, como dolores de estómago y de cabeza, cambios académicos, como cambios en el rendimiento o problemas de concentración, y muchos más. Puede ser difícil distinguir si su hijo/a está estresado/a, comportándose mal o simplemente creciendo. Sin embargo, si usted está preocupado/a, siga su instinto e intente averiguar si algo le está molestando a su hijo/a.

Lo que usted puede hacer

Por dónde comenzar

Si le parece que su hijo/a está actuando de manera extraña, el primer paso es hablar con él/ella. A veces los niños pueden expresar fácilmente lo que están pensando. Luego, hable con los maestros, entrenadores u otras personas con las que su hijo/a se relaciona regularmente, incluso con sus amigos si es grande, y pregúnteles si han notado cambios en él/ella. Finalmente, hable con el consejero escolar de su hijo/a y con el pediatra sobre sus preocupaciones y sobre lo que debe hacer.

Consejos para disminuir el estrés en su familia

  • Observe y escuche a su hijo/a para ver si está estresado/a. Si le parece que algo le está molestando, pregúntele. También hable con los maestros, los entrenadores y otras personas con quienes se relaciona su hijo/a.
  • Aprenda a poner límites para usted y para su hijo/a. Existe un límite de cosas que cada uno puede hacer. La vida no siempre es fácil, pero trate de ser positivo/a. Pida ayuda si la necesita y busque maneras de controlar su estrés para que su hijo/a no lo perciba.
  • Pasen tiempo en familia con frecuencia. Traten de hacer actividades que todos disfruten.
  • Sea realista con respecto a sus expectativas. Recuerde que ningún niño/a es perfecto/a. Entienda que ganar no es lo más importante y que cometer errores es completamente normal.
  • Busque actividades bien organizadas para que haga su hijo/a y también entrenadores y maestros que le levanten la autoestima. Si usted o su niño/a no se sienten cómodos con una persona o una situación, presten atención a ese sentimiento y hablen con la persona que esté a cargo.

Cómo elegir un terapeuta para su hijo/a

  • A veces, incluso los niños necesitan alguien con quien simplemente hablar. Entre el 10% y el 20% de los niños y adolescentes padecen un trastorno psicológico o emocional que requiere ayuda profesional.
  • Cuando busque a un terapeuta, pida recomendaciones a pediatras, a consejeros e incluso a otros padres. Muchos terapeutas están especialmente capacitados para trabajar con niños.
  • La química personal entre el terapeuta y el paciente es muy importante. Encuéntrese con el terapeuta y lleve a su hijo/a con usted. Los niños necesitan saber que se encuentran en un lugar seguro y protegido. Tenga en cuenta los sentimientos de su hijo/a y asegúrese de que se sienta cómodo/a con el terapeuta.
  • Juzgue al terapeuta por la minuciosidad de sus evaluaciones y por el respeto y la sensibilidad emocional que demuestre. Si en algún momento usted o su hijo/a se sienten incómodos, háganle caso a su instinto.
  • La confianza es el aspecto más importante de la relación de su hijo/a con el terapeuta. Para que las cosas vayan bien, trate de respetar la relación privada de su hijo/a con el terapeuta y confíe en que el terapeuta le dirá lo que usted necesite saber.

Recurrir al consejero escolar

  • Muchas veces, los niños se encuentran ante problemas que les resulta difícil enfrentar solos. En estos casos, los consejeros escolares pueden ser un muy buen recurso para ayudar a los niños a sobrellevar las dificultades de su vida cotidiana.
  • Los consejeros escolares no solamente están especialmente capacitados, sino que también pueden ayudar con asuntos que no estén relacionados con la escuela. Ellos están al tanto de todos los problemas actuales que afectan a los estudiantes, como la capacidad de estudio, el abuso de sustancias y los planes para después de la graduación. Los consejeros escolares están presentes en los niveles elemental, medio y secundario, y pueden derivar a los estudiantes a recursos externos si necesitan más ayuda.
  • Las escuelas tienen diferentes normas con respecto a las reuniones con los consejeros escolares, pero ellos siempre están disponibles para todos los estudiantes. Es importante recordar que los estudiantes pueden reunirse con el consejero incluso si el problema no está relacionado con la escuela. Comúnmente, las reuniones son privadas, pero muchas veces las reuniones grupales pueden ser útiles para los estudiantes que están enfrentando problemas similares.
  • No es necesario que los estudiantes y los padres sepan qué es exactamente lo que anda mal, el consejero escolar puede ayudarlos a averiguarlo. Lo más probable es que las conversaciones sean confidenciales, sin embargo, si el consejero considera que el estudiante o alguna otra persona corre el riesgo de ser lastimada, la ley lo obliga a informales a aquellos que necesitan saberlo.

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